lunes, 24 de mayo de 2010

Sanguino: Ni casas de bolsa ni autos


Ricardo Sanguino presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, y Hugo Chávez, presidente de la República, comparten algo más que su militancia en el Partido Socialista Unido de Venezuela. Ambos están de acuerdo en que el mercado de valores debe ser erradicado del país. "En el socialismo no hay casas de bolsa, ellas surgieron de la evolución del sistema capitalista,”aseguró el diputado.

Su planteamiento, dentro de la lógica del Socialismo del Siglo XX, es simple. Eliminar esas empresas no reviste de mayor costo, en vista de que, a su juicio, las transacciones bursátiles son mínimas. “A nosotros no nos interesa impulsar ese mercado. El sistema financiero puede ser solamente bancos y aseguradoras”, afirmó.

El diputado va más lejo y se arriega a que las cifras oficiales del PIB lo desmientan. Descarta que las nuevas acciones del Gobierno -regulación a las importaciones y restricciones al acceso a las disivas in crescendo- tengan un impacto negativo en la economía. Pero eso sí, aclaró, en la recuperación la prioridad del Ejecutivo será el sector alimento y no la industria automotriz.

“Yo me preocupo más si el ensamblaje que se realiza en el país es de transporte público y transporte de carga, por el impacto que tiene. La generación de empleo no se puede considerar como una valoración para un sector, ahí están los bingos y casinos que también generan puestos de trabajo, y nosotros no queremos eso”, puntualizó.

Mercado de valores: lo oficial

lunes, 10 de mayo de 2010

Vegetarianos a la fuerza

No soy gran amante de la carne roja, pero de vez en cuando me gusta comer una buena punta trasera, acompañada de yuca y guasacaca. Y hasta ese pequeño desliz me lo quieren quitar los rojos rojitos. Ahora la arremetida del Gobieno es contra la cadena de producción, distribución y comercialización de carne para frenar la especulación.

Ciertamente se comprobó que los carniceros de La Candelaria y San José, así como del mercado de Quinta Crespo, estaban vendiendo a sobreprecio, pero la reacción fue desproporcionada al tratarlos como vulgares delincuentes. Ahora, se niegan a vender carne para evitar más sanciones.

Luego vinieron las inspecciones a mataderos y frigoríficos. ¡Y todo para qué¡ Para que funcionarios del Ministerio de Alimentación y del Indepabis admitieran que no sabían dónde se producía la especulación.

El Gobierno promete que intensificará su lucha y que garantizará el sumistro de carne con importaciones. Nada nuevo si tomamos en cuenta que en hace 10 años 99,1% de lo que se consumía era producción nacional, en 2009 se revirtió la tendencia -según la Gaceta Ganadera- y 52% de lo que comemos es importado y no satisface la demanda.

Si algo debemos agradecer, es que nuestros niveles de ácido úrico bajarán. Seremos vegetarianos a la fuerza.